
Carta a Matias…
12 octubre 2009
Es una pena tener que empezar un blog de una manera riste, como la mía.
Esta carta, va dedicada a Matias, mi bebé de 10 meses. No se si algun día se la mostraré o si la leerá; aunque sinceramente, espero que no. Pero la escribi desde el fondo de ese bosque prohibido que todos guardamos y conservamos, aunque por obviedad de su nombre “patentado” por mi, pocas veces lo visitamos.
Matias…
Antes de todo, perdóname Matías; y creo que esta carta se basará únicamente en eso: pedirte perdón… a lo mejor tu no sabes por qué; aun eres muy pequeño para entenderme cuando te hablo en secreto y a escondidas de tu madre sobre mis problemas, mi cansancio o un par de consejos a los que respondes con un balbuceo, una sonrisa o esos sonidos que siempre haces y me sacan una sonrisa.
Como decía… perdóname hijo, por no darte todo lo que mereces, por haberte tenido tan joven y al llegar tú a este mundo, no pudiste encontrar un mejor padre. A veces siento que soy el peor de los padres, tu madre a veces sin querer, me lo hace recordar; perdóname porque no puedo comprarte pañales con mucha frecuencia; perdóname porque no tengo dinero, no tengo un trabajo, y si no lo tengo no es porque no quiero, y es que anhelo tanto tener un trabajo y ganar dinero para ti, pero la única verdad es esta: tengo miedo. Tengo miedo de que un trabajo no me dé el tiempo necesario para estar contigo y con tu mamá. y busco la manera de tener algún dinero, por poco que sea, y hacer feliz a tu mama, porque se que así tu también lo serás..
Al llegar a tu casa, siempre me sonríes, y no se si porque te alegra que este allí, o porque en el oído tu mami te susurra: “Mira! papá”. Pero me gusta creer lo primero, porque nada me alegra mas que verte sonreír y feliz a pesar de todos los problemas que suceden a tu alrededor. Sé que a lo mejor, estoy exagerando, pero déjame decirte que eres un bebe fuerte, valiente; y no solo físicamente. Entre problemas y discusiones que tengo con tu madre, tu sonrisa siempre iluminará la mía. Hoy mismo, decidí irme de tu casa temprano, por los problemas que tuve con tu mamá; para luego enterarme que estuviste tu con tu mama detrás mío llamándome, y yo sin darme cuenta. (Si tan solo te hubiera escuchado Adri, de repente ni estuviera escribiendo esta carta). Apenas puedo imaginarme a tu mama sosteniéndote en brazos, y tu carita tan linda preguntándose: “¿Qué esta pasando mami?” (Porque Matías, créeme que no hay un bebe mas bonito que tu, y nunca lo habrá; por favor, nunca dejes que nadie te diga que no lo eres, porque nadie vive lo que tu estas viviendo y nadie siente lo que tu sientes, y eso te hace ser hermoso). Al recibir la llamada de tu mamá a mi casa, podía escucharte jugar, haciendo esos balbuceos que ya mencioné y supe que tu pregunta nunca fue respondida, pero eso no importaba, tú estabas feliz.
Matías, perdóname por no ser el padre que tú necesitas. Pero hago todo lo posible para darte todo mi amor, y que entre canciones y secretos entre tu y yo, lo único que trato de decir es que te amo, y que te mereces el mundo entero, y si pudiera, convertiría la luna, el sol, las estrellas, las nubes, la constelación entera en juguetes (como dice la canción que te escribí), para que puedas jugar y sigas regalándome esa sonrisa, esas carcajadas, y esas refunfuñadas que a pesar de los problemas que habitan en mi cabeza, siempre hacen que me olvide de ellos.
Te amo hijo.
Con amor… Tu papá
tanto sinceridad de corazon , tanta ternura… no puedes ser un mal padre , quiza pueda contigo el agobio y la responsavilidad… un bebe lo que mas le hace crecer como persona es EL AMOR.